
La diferencia de precios de los vuelos entre islas del archipiélago canario ha descendido con respecto a las conexiones internas de Balears, según la directora general de Transporte Aéreo y Marítimo del Govern balear, Joana Amengual. “Canarias partió (en la declaración de servicio público aprobada en esta comunidad en 1998) con un precio más barato en comparación con Balears (la declaración fue aprobada en 2003), pero cada vez la diferencia es menor. El año pasado Canarias subió dos veces las tarifas por el incremento del coste del carburante y en Balears logramos una reducción”, explica Amengual, que apunta que hace unos años la diferencia podía ser del orden de 30 euros el billete. “Ahora probablemente hay destinos más caros y más baratos, pero la diferencia no es tan grande”, insiste, al tiempo que matiza que, a diferencia del caso de los trayectos aéreos entre Ibiza, Mallorca y Menorca, los vuelos internos de la comunidad Canaria “van llenos”.
El coste de un vuelo Ibiza-Menorca para el día 1 de julio se podía adquirir ayer a través de la página web de Iberia por un coste de entre 94 y 149 euros (sin contar con el descuento de residente). Unos 270 kilómetros separan a los dos aeropuertos de estas islas. En la página web de la compañía aérea Binter Canarias se podía comprar también ayer un billete para ir el 1 de julio del aeropuerto norte de Tenerife a Lanzarote (hay una distancia aproximada de 274 kilómetros) por un coste de entre 74,7 y 104,6 euros. De la misma manera, se podía adquirir un vuelo entre Tenerife y Fuerteventura (unos 243 kilómetros) por un precio de 90,6 euros, en el caso de la tarifa más reducida, y 126,6 euros, la más cara.
La directora general de Transporte Aéreo y Marítimo recalca que no está satisfecha con el coste de los vuelos entre islas (tampoco de las conexiones con la Península), pero al menos destaca que el Govern balear ha logrado “frenar” en esta legislatura la progresión al alza de los últimos años. Desde 2003, cuando se declaró el servicio público de los vuelos entre las islas, el coste de los billetes ha ido subiendo cada año por el incremento del IPC y el precio del carburante. De hecho, dos meses después de que se aprobara esta medida de “protección” de precios, las tarifas subieron dos euros, y dos meses después dos euros más por el carburante. Todo el mundo coincide en que, en la práctica, esta declaración de servicio público encareció el coste de los vuelos debido a la pérdida de las tarifas mini.
Joana Amengual asegura estar contenta por haber parado el año pasado la tendencia al alza de los últimos años, el aumento del descuento (del 10 al 20 por ciento) de los mayores de 65 años y los estudiantes menores de 24 años y la incorporación de nuevo de tarifas flexibles. Este alto cargo del Govern explica que la tarifa media de un vuelo Ibiza-Palma es de 84 euros (inferior todavía al coste de 2007) y que si en los dos últimos años se hubieran aplicado las subidas previstas, ahora se situaría por encima de los 90 euros.
La directora general de Transporte Aéreo y Marítimo afirma que este recorte “no es suficiente” e insiste en que la situación ideal sería que los precios de los vuelos fueran “comparables a las de cualquier otro medio de transporte”. “Para eso hace falta una financiación que el Gobierno central no quiere o no puede poner. Alguien tiene que compensar los sobrecostes que soportan las compañías aéreas para que éstas puedan abaratar las tarifas”, subraya.
Fuente: Diario de Ibiza, lunes 29 de junio 2009.
Comentarios Recientes