
Los puertos deportivos de Balears van a mantener esta temporada una situación de lleno total, según los datos facilitados por las organizaciones empresariales del sector. Desde estas instalaciones se destaca que los titulares de los amarres los mantienen aunque se pueda haber reducido el número de salidas que realizan con sus embarcaciones, y que las plazas que se destinan a los transeúntes tienen la ocupación asegurada gracias a que la demanda existente sigue siendo notablemente superior a la oferta disponible.
El gerente de la asociación de clubes náuticos de las islas, Rafael Palmer, subrayó que no se están registrando renuncias a puestos de amarre y que éstos se siguen pagando pese a la situación de crisis, una opinión compartida por los responsables de las marinas, que destacan que su situación es de lleno.
Además, se apunta que el porcentaje de amarres que se reserva a los transeúntes –aquellas embarcaciones que acuden a las islas con carácter temporal– sigue siendo muy inferior al del volumen de peticiones que se reciben, lo que garantiza que ninguna plaza va a quedar vacante durante este verano.
Sin embargo, los servicios complementarios de los puertos deportivos sí están detectando un recorte en el gasto que realizan los propietarios de las embarcaciones, ya que aunque no se renuncia a ellas, sí se está notando un descenso en su uso.
Así, se reconoce que la venta de carburantes ha registrando una caída del 20% durante estos pasados meses de temporada baja. Aunque no se oculta la dureza de este descenso, se considera que sólo parcialmente se explica por la mala coyuntura económica, y que en gran medida tiene su principal causa en la pésima meteorología de principios de este año, lo que ha desmotivado las salidas al mar.
También se está detectando una reducción en el gasto que se realiza en los restaurantes y comercios de los puertos deportivos y sus proximidades, lo que refleja un deseo de limitar gastos por parte de los propietarios de las embarcaciones.
En cualquier caso, desde el sector se subraya que los elevados niveles de ocupación que se están detectando en los amarres isleños son un reflejo de la fortaleza del turismo náutico y del elevado poder adquisitivo de este tipo de visitantes.
La conselleria de Medio Ambiente ha anunciado que volverá a instalar cerca de 500 boyas para el fondeo de embarcaciones de recreo, y ha asegurado que sus previsiones apuntan a que este verano se va a superar la cifra de los 17.000 usuarios alcanzada la pasada temporada, lo que supone mantener la tendencia al alza en la demanda de este servicio.
Fuente: Diario de Mallorca, 1 de junio 2009.

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