El sector turístico obliga a Grimalt a cambiar su decreto sobre obras

23 05 2009

El sector turístico se posicionó ayer de forma unánime y radical en contra del decreto anunciado por el conseller de Medio Ambiente, Miquel Àngel Grimalt, por el que se iba a permitir la ejecución de obras durante el verano en las zonas costeras. La presión de las patronales fue lo suficientemente intensa como para que al final de la mañana el citado departamento autonómico hiciera público un comunicado anunciando que la futura norma no se aprobará sin haber sido consensuada previamente con el citado sector empresarial.

La primera reacción contra el Decreto Grimalt vino de la mano de los hoteleros. La asociación de cadenas de Balears reclamó una “revisión urgente” del citado documento antes de su aprobación, al considerar que iba a “traer consecuencias negativas para la actividad turística, en forma de anulaciones de reservas e indemnizaciones a los tour operadores y clientes perjudicados” por la ejecución de las obras. El presidente de esta patronal, Aurelio Vázquez, destacó que durante la mañana de ayer se había mantenido un contacto con el conseller, y que se había conseguido el compromiso de éste de que iba a modificar sus planes iniciales.

Porque los hoteleros no habían sido los únicos en dar la voz de alarma. El presidente de la patronal de comercio Afedeco, Bartolomé Servera, no dudó en calificar de “disparate” la iniciativa del conseller de Medio Ambiente ante los daños que podría general a la oferta complementaria y al conjunto del sector, y denunció el cúmulo de “ineptitudes” que se está registrando en el seno de las Administraciones, hasta el punto de afirmar: “Llegará a un punto en que acabaremos tirando al mar a algún político”.

A su vez, el presidente de la asociación de restauración de Balears, Antonio Mas, advirtió que la ejecución de obras en zonas turísticas durante el verano podría conllevar el cierre de muchos bares y restaurantes, al provocar la desaparición de su clientela, y recordó los enormes perjuicios económicos sufridos por muchos establecimientos de Palma por las obras realizadas, con el agravante de que en las zonas costeras sólo se disponen de cuatro meses para rentabilizar el negocio.

Los únicos apoyos al Decreto Grimalt vinieron de la mano de patronal y sindicatos de construcción, aunque el director de la primera, Manuel Gómez, lamentó que el conseller no hubiera informado previamente a su sector del contenido de la normativa que quería aprobar. En cualquier caso, Gómez defendió la necesidad de regular de forma coherente la ejecución de obras en zonas turísticas, con el fin de hacer frente a las restricciones “excesivas” que se aplican en algunos municipios, y reclamó que se puedan realizar algunos trabajos, siempre y cuando no resulten molestos.

Por su parte, el grupo ecologista GOB expuso su preocupación ante la posibilidad de que la agilización de los trámites administrativos sirva para autorizar proyectos que de otra forma no se hubieran aceptado.

 

Fuente: Diario de Mallorca, sábado 23 de mayo 2009.





Govern y agentes sociales pactan un plan contra la estacionalidad y la oferta ilegal

23 05 2009

La Mesa del Turismo, en la que participan Govern, patronales y sindicatos, llegó ayer a un acuerdo para elaborar durante este año un plan estratégico contra la estacionalidad –que es calificada como “el principal problema de nuestro modelo turístico”– y un aumento en los controles contra la oferta ilegal, entre otras iniciativas, según consta en el documento consensuado por todas las partes.

En concreto, el texto aprobado ayer determina la “elaboración, durante el segundo trimestre de 2009, de un Plan Estratégico para la desestacionalización de cada una de las islas, el cual debe contener un diagnóstico de la situación y las medidas concretas que se deberán desarrollar”.

Sobre este punto, se subraya una apuesta por el turismo senior “convencional y social” y por la mejora de las conexiones aéreas y marítimas con las islas, entre otros aspectos.

También se destaca la importancia de la promoción turística, y se fijan como mercados prioritarios los de Alemania, Reino Unido y España, a los que irán dirigidos los mayores esfuerzos, mientras que se dejan como “secundarios” los de Francia, Italia, la “nueva Europa del Este”, el Benelux y los países escandinavos, donde se llevarán a cabo algunas iniciativas. Estas promociones mantendrán la oferta del sol y playa como principal producto, aunque también se remarcarán otros como el rural, cultural o deportivo.

Un aspecto en el que se hace hincapié es la “apuesta clara y firme” que se hace en favor del turismo hotelero, aunque “se estructurarán medidas que mejoren la regulación de apartamentos turísticos y el turismo residencial para mejorar su calidad y competitividad”.

El documento pactado apunta que se va a estudiar la posibilidad de poner en marcha “una propuesta legislativa para la regulación del alquiler de viviendas en el ámbito turístico”, al tiempo que se marca el compromiso de “intensificar el control y la inspección de la oferta ilegal por parte de los órganos competentes en materia de ordenación turística, también municipales y estatales”. Así, se apunta el estudio de los “cambios normativos, incluso de normas con rango de ley, con el fin de poder acotar y perseguir con eficacia las acciones de publicidad y comercialización de la oferta ilegal”.

En materia de todo incluido, se descartan regulaciones específicas, pero se admite la “necesidad de que las administraciones turísticas competentes sean especialmente rigurosas en el seguimiento de la calidad que se ofrece al cliente”.

Sobre reconversión turística e infraestructuras, se defiende un impulso al proyecto de reforma integral de la Platja de Palma, al igual que un esfuerzo para sacar al máximo aprovechamiento de los recursos del Plan Renove 2009 y de los que se puedan aprobar con carácter complementario.

 

Fuente: Diario de Mallorca, sábado 23 de mayo 2009.