
Las cadenas hoteleras isleñas con establecimientos en México no ocultan los importantes perjuicios económicos que están registrando a causa de los casos de gripe porcina detectados en ese país. Según los portavoces de grupos como Sol Meliá, Barceló, Riu o Piñero, se está ofreciendo a los clientes la posibilidad de cambiar de país de destino o de fechas en un intento de perder el menor número de ventas posible, aunque las cifras de cancelaciones que se están registrando son importantes.
Desde la cadena Barceló se subraya que aunque la cifra de establecimientos mexicanos apenas suponga el 10% de los que se tiene, su elevada rentabilidad hace que su peso sobre el total de los beneficios obtenidos pueda alcanzar el 25%. Sin embargo, se apunta que este impacto se ve reducido por el hecho de que los meses de abril, mayo o junio están considerados como temporada baja en esa zona, con ocupaciones que se sitúan en torno al 65%, cuando en un mes de diciembre rozan el 95%.
De este modo, Sol Meliá destacó que los ingresos que esa cadena consigue en México durante mayo y junio suponen sólo el 1,04% del total de la cadena a lo largo del año.
Pese a lo expuesto, el impacto económico se reconoce como apreciable, y no se duda en calificar de “duro golpe” para estas empresas lo que está sucediendo. Así, se recuerda que los establecimientos de México suelen ser de gran tamaño, de cinco estrellas y con un régimen de todo incluido que los hace especialmente rentables.
Prolongación de la crisis
Como referencia, basta indicar que Riu cuenta con 14 establecimientos en México y está a punto de abrir uno más, Barceló con 13, Sol Meliá (cuyo valor en Bolsa ha caído un 10% esta semana) con nueve, y Piñero con tres. La principal preocupación de las empresas señaladas, según admiten sus portavoces, es que se desconoce el alcance que la enfermedad puede alcanzar o la duración de la crisis. Así, se recuerda que se han venido barajando situaciones como la posible evacuación de las zonas más afectadas o la suspensión de vuelos con México, lo que multiplicaría el impacto de esta enfermedad y obligaría a intensificar la oferta de destinos alternativos.
En cualquier caso, desde estas grandes empresas se asegura que el ambiente que se vive en sus hoteles es de normalidad, y que la alarma que se ha generado es muy superior en Europa a la que existe en las zonas turísticas mexicanas.
Desde el grupo Matutes se indica que se están adoptando iniciativas excepcionales, como mantener en alerta a los equipos médicos con los que cuentan en estos complejos, se han incrementado las reservas de mascarillas y de antivirales, y se han dejado vacías algunas zonas de los hoteles por si finalmente es necesario aislar a aquellos clientes que finalmente hayan podido contraer la enfermedad. En Barceló, a su vez, recuerdan que sus hoteles de Cancún y la Riviera Maya estarán vacíos “en cuatro días”, toda vez que no están llegando nuevos turistas.
Por otro lado, desde la conselleria de Salud se indicó que se ha activado el centro de seguimiento permanente de la pandemia para contar con información inmediata, y que se han seguido manteniendo las reuniones del comité de seguimiento para tratar las medidas a adoptar.
Fuente: Diario de Mallorca, viernes 1 de mayo 2009.
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