
La Platja de Palma transformada en un vergel, con la mitad de habitaciones hoteleras pero más caras, abierta a amplios bulevares y edificios reformados, atravesada por un transporte público y libre de contaminación. A gruesas pinceladas, así se resumen las bases de la ´revalorización integral´ de la zona turística desveladas ayer por la representante del Gobierno central en este proyecto, Maragarita Nájera, quien compareció acompañada del president Francesc Antich y el conseller de Turismo, Miquel Nadal.
Los cimientos de la reforma contienen propuestas concretas, sobre todo para los años 2009 y 2010, e iniciativas ambiciosas que superan los 300 millones de euros a desarrollar en un plazo de diez a veinte años. De esta segunda fase sólo falta conocer si se trata de un brindis al sol.
Lo que Margarita Nájera considera como inevitable es una reducción a la mitad del número de plazas hoteleras de la Platja de Palma, de las 40.000 actuales a sólo 20.000. “Ya hemos recibido propuestas de establecimientos, como el Royal Cupido, propiedad del turoperador Thomas Cook y gestionado por el grupo Iberostar”, anunció. Las instituciones “acompañarán” a los empresarios en este proceso, aunque no se pondrán sobre la mesa ayudas directas. La financiación correrá a cargo de los dueños, conscientes de que un negocio sustentado en hoteles de dos y tres estrellas cuyas camas se comercializan a 18 euros resulta inviable, resumió la comisionada. Para la conversión prevista, Nájera prevé un aumento del tamaño de las habitaciones, transformando dos en una de cuatro estrellas, que luego se venderá a 55 euros la noche.
El tiempo dirá si los augurios cristalizan en hechos reales. De momento, Nájera ha logrado que el Ayuntamiento de Llucmajor les conceda el hotel Nautic para proceder a su derribo y poner en marcha un plan de esponjamiento. La representante del Gobierno central también está negociando con los titulares de dos establecimientos más del s´Arenal de Llucmajor –uno de ellos sólo abre tres meses al año– para su compra y posterior demolición. Los ciudadanos asistirán este invierno a la primera detonación, pronostica. La desaparición de los tres alojamientos supondrá la consiguiente “evaporación” de unas 800 plazas.
Iniciativas como las descritas tratan de impedir que la Platja de Palma se degrade y algunos hoteles se conviertan en “lupanares” encubiertos. Margarita Nájera ya tiene constancia de un caso.
La implicación privada en la rehabilitación de las mil hectáreas costeras de los municipios de Palma y Llucmajor juega un papel fundamental porque, aunque las administraciones aporten más de 300 millones, industriales y residentes deben acompañar el cambio con casi 700.
Fuente: Diario de Mallorca, sábado 30 de mayo 2009.





Más de 120 alumnos y alumnas de Escola d’Hostelería de Les Illes Balears, que dirige Francesc Sastre, en la UIB, celebraron la ceremonia de graduación. Un acto que contó con la asistencia del conseller de Turisme del Govern Balear, Miquel Nadal y la rectora de la UIB, Monserrat Casas, además de otras autoridades políticas y empresarios del mundo de la hostelería y restauración.
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